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| 02-Marzo-2006 Saludalia.com |
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Un experto recomienda el balón intragástrico para reducir los riesgos de la cirugía de la obesidad (EUROPA PRESS) 02/03/2006
El doctor Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid Montepríncipe recomendó ayer la instalación del balón intragástrico para ayudar a pacientes obesos a bajar de peso de cara a una cirugía.
"En los pacientes con obesidad mórbida y superobesidad es aconsejable la instalación del balón intragástrico como medida previa a la cirugía, con el fin de reducir riesgos de la intervención quirúrgica, ya que una pérdida de peso de un 10-20% puede reducir las complicaciones postoperatorias", señaló.
López-Nava señaló además que el balón es el único tratamiento indicado en pacientes obesos con problemas cardiorrespiratorios severos, que no pueden ser operados y que necesitan una pérdida de peso rápida e importante. Y agregó que también es un tratamiento aconsejable para pacientes obesos moderados que no responden a una dieta hipocalórica equilibrada, con o sin medicación y también para aquellos con obesidad mórbida, con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 40.
El balón intragástrico consiste en un dispositivo que se introduce en el estómago a través de la endoscopia digestiva y sirve como coadyuvante a una dieta hipocalórica en el tratamiento de la obesidad. Según explica el experto, "el balón ocupa parcialmente el estómago y los pacientes tienen la sensación de estar saciados cuando van a comer. Además, entre horas y en ayunas ayuda a controlar el impulso de picar porque sienten el estómago lleno".
"Este sistema está diseñado para facilitar el cumplimiento de una dieta supervisada y un programa de modificación de la alimentación. La ventaja de esta técnica es que se introduce en el estómago a través de la boca sin necesidad de cirugía ni de anestesia general, por lo que el paciente tras la intervención puede marcharse a su casa sin tener que permanecer ingresado", indicó López-Nava.
Según comentó el especialista, los pacientes que solicitan esta técnica normalmente son personas que ya han intentado antes diferentes métodos para adelgazar, tanto dietéticos como farmacológicos y que no han obtenido resultados.
Para López-Nava, el candidato ideal para instalar este dispositivo sería un paciente motivado, mayor de 18 años, con un Índice de Masa Corporal (IMC) entre 30 y 40 o que esté en lista de espera de cirugía; con enfermedades asociadas como pueden ser las articulares, la diabetes, las cardiovasculares, la apnea del sueño y, sobre todo, concienciado de modificar sus hábitos dietéticos y su estilo de vida.
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| 02-Marzo-2006 Redacción Médica.com |
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Una pérdida de peso de un 10 por ciento reduce el riesgo de enfermedad coronaria en un 20 por ciento Así lo asegura Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid-Montepríncipe. Este experto aconseja la técnica del balón intragástrico en los pacientes con obesidad mórbida y superobesidad como paso previo a la cirugía bariátrica y reducir así los riesgos de la intervención quirúrgica.
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| 01-Marzo-2006 Europa Press |
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Experto recomienda el balón intragástrico para reducir los riesgos de la cirugía de la obesidad
El doctor Gontrand López-Nava, director de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid Montepríncipe recomendó hoy la instalación del balón intragástrico para ayudar a pacientes obesos a bajar de peso de cara a una cirugía.
"En los pacientes con obesidad mórbida y superobesidad es aconsejable la instalación del balón intragástrico como medida previa a la cirugía, con el fin de reducir riesgos de la intervención quirúrgica, ya que una pérdida de peso de un 10-20% puede reducir las complicaciones postoperatorias", señaló.
López-Nava señaló además que el balón es el único tratamiento indicado en pacientes obesos con problemas cardiorrespiratorios severos, que no pueden ser operados y que necesitan una pérdida de peso rápida e importante. Y agregó que también es un tratamiento aconsejable para pacientes obesos moderados que no responden a una dieta hipocalórica equilibrada, con o sin medicación y también para aquellos con obesidad mórbida, con un Índice de Masa Corporal (IMC) superior a 40.
El balón intragástrico consiste en un dispositivo que se introduce en el estómago a través de la endoscopia digestiva y sirve como coadyuvante a una dieta hipocalórica en el tratamiento de la obesidad. Según explica el experto, "el balón ocupa parcialmente el estómago y los pacientes tienen la sensación de estar saciados cuando van a comer. Además, entre horas y en ayunas ayuda a controlar el impulso de picar porque sienten el estómago lleno".
"Este sistema está diseñado para facilitar el cumplimiento de una dieta supervisada y un programa de modificación de la alimentación. La ventaja de esta técnica es que se introduce en el estómago a través de la boca sin necesidad de cirugía ni de anestesia general, por lo que el paciente tras la intervención puede marcharse a su casa sin tener que permanecer ingresado", indicó López-Nava.
Según comentó el especialista, los pacientes que solicitan esta técnica normalmente son personas que ya han intentado antes diferentes métodos para adelgazar, tanto dietéticos como farmacológicos y que no han obtenido resultados.
Para López-Nava, el candidato ideal para instalar este dispositivo sería un paciente motivado, mayor de 18 años, con un Índice de Masa Corporal (IMC) entre 30 y 40 o que esté en lista de espera de cirugía; con enfermedades asociadas como pueden ser las articulares, la diabetes, las cardiovasculares, la apnea del sueño y, sobre todo, concienciado de modificar sus hábitos dietéticos y su estilo.
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| 2006 Diez Minutos |
UN GLOBO CONTRA LA OBESIDAD BALÓN INTRAGÁSTRICO |
La implantación del balón intragástrico en el estómago de pacientes con problemas de obesidad se empezó a realizar en nuestro país a finales de los años ochenta, pero esta técnica se ha consolidado hace cuatro años. El doctor López-Nava, director de la Unidad de tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid-Montepríncipe es el especialista español que más intervenciones ha realizado: ha implantado unos 600 balones con éxito, ya que no ha habido rechazo en ningún caso. Responde a nuestras preguntas y nos explica las ventajas frente a la cirugía. -¿Cómo se implanta y en qué consiste? -El balón intragástrico es un dispositivo que se implanta en el estómago mediante una sonda y que, una vez en el interior, se hincha y estimula los receptores que detectan si el estómago está lleno o vacío y provoca una sensación de "estar lleno" (mecanismo de saciedad precoz). Al ocupar parte del estómago, no deja lugar a que se
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| El balón se implanta en el estómago por sonda, no precisa de anestesia y la intervención dura 25 minutos. Desde el primer día se hace vida normal. Se quita a los siete meses |
ingiera mucha comida, pero es fundamental seguir una dieta hipocalórica, que es la que de verdad consigue que se adelgace; el balón lo que hace es ayudar a "restar" las ganas de comer. También es necesario un seguimiento endocrinológico y el apoyo de un psicólogo y de un especialista en aparato digestivo. -¿Para quién está indicado el balón intragástrico? -Para cualquier paciente con obesidad: es decir, para aquellos que su índice de masa corporal (el peso partido por la talla al cuadrado) supere 30. Y, por supuesto, en casos de obesidad mórbida, porque en estos casos extremos a veces se realiza como método prev io a la cirugía. Es una técnica perfecta para perder entre 20 y 25 kilos, pero se puede aplicar desde 12 kilos de sobrepeso. A los siete meses hay que quitarlo y, si es necesario, se puede implantar otro inmediatamente. -¿Qué tipo de anestesia se aplica? ¿Tiene efectos secundarios? -Se realiza una sedación intravenosa que se requiere (no se requiere anestesia general) vigilado por un anestesista. La intervención -previamente se ha hecho una gastroscopia- dura entre 25 y 30 minutos y a la hora y media el paciente se puede ir a casa. Al día siguiente, y durante tres, se tienen molestias lógicas (nauseas, espasmos), ya que el estómago reacciona ante un cuerpo extraño. Pero desde el primer día se hace vida normal, incluso acudir al gimnasio. -¿Y qué ocurre si se rompe el balón en el estómago? -No nos ha ocurrido, pero por ese motivo se marca el balón con un líquido azul, que es el que avisa de la rotura, a través de la orina. Se quita inmediatamente y no reviste gravedad.
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| 28-Enero-2006 La Verdad de Murcia |
Obesidad, Balón Intragástrico y consumo de tabaco
La obesidad, al igual que el tabaquismo, constituye la actualidad un grave problema de la salud pública. Se estima que en España, el 14,5% de la población es obesa (y hasta el 50% tienen sobrepeso), y un 31% de los españoles son fumadores. Ambos problemas de salud están directamente relacionados, ya que potencian los efectos perjudiciales metabólicos, respiratorios, locomotores y cardiocirculatorios que tiene por separado. Y, por otro lado, engordar es la mayor preocupación de los que se proponen dejar de fumar.
De hecho, según una encuesta realizada por el club de la Farmacia entre 220 farmacéuticos de toda España, el 64% de los fumadores, el miedo a engordar es la mayor preocupación, seguido de los efectos de su adicción a la nicotina (25,86%) y del precio del tratamiento para dejar de fumar (6,89%).
El 60% de los obesos que llave un balón intragástrico es fumador. Son datos de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid-Montepríncipe. El BIG es una técnica indicada para ayudar a perder peso a las personas con obesidad (índice de masa corporal por encima de 30), o lo que en un adulto normal puede suponer a partir de 15-20 kilos de sobre peso. Normalmente son pacientes que ya han intentado antes diferentes métodos para adelgazar, tanto dietéticos como farmacéuticos. El BIG o balón intragástrico es un dispositivo que se introduce en el estómago sin cirugía, a través de endoscopia digestiva, que sirve como coadyuvante a una dieta hipocalórica y a un programa de modificación de la conducta en la ingesta de alimentos. Supone un tratamiento idóneo para ayudar a aquellos pacientes con dificultad para ayudar adherirse a cumplir una dieta hipocalórica equilibrada, con o sin medicación coadyuvante. Por otro lado, es útil en pacientes con obesidades superiores (obesidad mórbida y súper-obesidad) con índices de masa corporal superiores a 40, dentro de un contexto en el que no se descartan la cirugía restrictiva con banda gástrica ajustable o las cirugías malabsortivas. Hay que tener en cuenta - según el doctor López-Nava, responsable de la Unidad- que el 60% de los fumadores gana peso al dejar de fumar. Mientras somos adictos a la nicotina, ésta quema aproximadamente unas 300 calorías sin hacer el mínimo esfuerzo, debido a que aumenta la velocidad del metabolismo basal y además controla el apetito-ansiedad. Los efectos sistémicos de la nicotina, que aceleran el metabolismo basal, son los responsables, al desaparecer ésta, de un 30% de ganancia de peso.
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| 25-Enero-2006 El Correo |
La obesidad y el tabaco van unidos
El 60% de los obesos que lleva un balón intragástrico es fumador, según datos de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid-Montepríncipe. Según el doctor Gontrand López-Nava, director de la Unidad, la obesidad y el consumo de tabaco van unidos muchas veces, pese a que el aumento de peso "es uno de los temores más habituales en aquéllos que se plantean dejar de fumar". No obstante, López-Nava subrayó que los pacientes aprovechan la situación de inicio de pérdida de peso inducida por el balón para dejar el hábito tabáquico.
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| 24-Enero-2006 Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid |
EL 60% DE LOS OBESOS CON BALÓN INTRAGÁSTRICO
por Dr. Gontrand López-Nava, dtor. Unidad Tratamiento Endoscópico Obesidad Hospital Madrid-MontepríncipeEl 60% de los obesos que lleva un balón intragástrico es fumador, según datos de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid-Montepríncipe. Y es que la obesidad y el consumo de tabaco muchas veces van unidos. El aumento de peso es uno de los temores más habituales en aquellos que se plantean dejar de fumar. Los pacientes que tratamos en nuestra unidad, con frecuencia aprovechan la situación de inicio de pérdida de peso inducida por el Balón Intragástrico, para abandonar el habito tabaquico.
Por este motivo, todo el personal de la unidad (digestivos, endocrinos, psicólogos, psiquiatras, enfermeras... etc.), colabora activamente con nuestros pacientes, animándoles a dejar de fumar, ya que las técnicas que llevamos a cabo forman parte de un plan global de salud, que incluye dieta, ejercicio y abandono del tabaco.
Los pacientes a los que se les implanta un Balón Intragástrico (BIG) disminuyen la ingesta diaria de alimentos. Una vez se les ha instalado este dispositivo tienen sensación de saciedad precoz y de plenitud gástrica (estómago lleno), por lo que se disminuye la ansiedad provocada por la falta de comida. En este contexto, el paciente se siente más animado para dejar de fumar. Hay que tener en cuenta que el 60% de los fumadores gana peso al dejar de fumar. Mientras somos adictos a la nicotina, ésta quema aproximadamente unas 300 calorías nuestras, sin hacer el más mínimo esfuerzo, debido a que aumenta la velocidad del metabolismo basal y además controla el apetito-ansiedad.
Los efectos sistémicos de la nicotina, que aceleran el metabolismo basal, son los responsables, al desaparecer ésta, de un 30% de la ganancia de peso. El otro 70% de los aumentos de peso se deben a un aumento de las calorías ingeridas. De hecho existen estudios que han demostrado que el ex fumador aumenta en 300 kilocalorías/día su dieta durante los meses posteriores al abandono debido a factores psicológicos relacionados con la ansiedad del síndrome de abstinencia, y a factores como la mejoría sensitiva del olfato y gusto por la comida.
Por tanto, para limitar esa mayor ingesta en el periodo de abstinencia a la nicotina, el balón intragástrico va a constituir una importante ayuda a nuestros pacientes obesos, ya que por un lado restringe la capacidad de llenado gástrico y por otro disminuye el apetito al producir sensación de saciedad precoz y de estómago lleno.
El BIG es una técnica indicada para ayudar a perder peso a las personas con obesidad (índice de masa corporal por encima de 30), o lo que en un adulto normal puede suponer a partir de 15-20 kilos de sobrepeso. Normalmente son pacientes que ya han intentado antes diferentes métodos para adelgazar, tanto dietéticos como farmacológicos. El BIG es un dispositivo que se introduce en el estómago sin cirugía, a través de endoscopia digestiva y que sirve como coadyuvante a una dieta hipocalórica y a un programa de modificación de la conducta en la ingesta de alimentos. Supone un tratamiento idóneo para ayudar a aquellos pacientes con dificultad para adherirse a cumplir una dieta hipocalórica equilibrada, con o sin medicación coadyuvante. Por otro lado, en pacientes con obesidades superiores (obesidad mórbida y súper-obesidad) con índices de masa corporal superiores a 40, dentro de un contexto en el que no se descarta la cirugía restrictiva con banda gástrica ajustable, o las cirugías malabsortivas.
La obesidad, al igual que el tabaquismo, constituyen en la actualidad graves problemas de salud pública. Se estima que en España el 14,5% de la población es obesa (y hasta el 50% tienen sobrepeso), y un 31% de los españoles son fumadores. Ambos problemas de salud están directamente relacionados ya que, potencian los efectos perjudiciales metabólicos, respiratorios, locomotores y cardio-circulatorios, que tienen por separado. Y, por otro lado, engordar es la mayor preocupación de los que se proponen dejar de fumar. De hecho, según una encuesta realizada por el Club de la Farmacia entre 220 farmacéuticos de toda España, en el 64% de los fumadores, el miedo a engordar es su mayor preocupación, seguido de los efectos de su adicción a la nicotina (25,86%) y del precio del tratamiento para dejar de fumar (6,89%).
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| 24-Enero-2006 Europa Press |
El 60% de las personas obesas con balón intragástrico es fumadora
El 60% de los obesos que lleva un balón intragástrico es fumador, según datos de la Unidad de Tratamiento Endoscópico de la Obesidad del Hospital Madrid-Montepríncipe hechos públicos hoy.
Según el doctor Gontrand López-Nava, director de la Unidad, la obesidad y el consumo de tabaco van unidos muchas veces, pese a que el aumento de peso "es uno de los temores más habituales en aquellos que se plantean dejar de fumar".
No obstante, el doctor López-Nava subrayó que los pacientes que acuden a esta unidad aprovechan con frecuencia la situación de inicio de pérdida de peso inducida por el balón intragástrico, para abandonar el hábito tabáquico.
Los pacientes sometidos a esta técnica disminuyen la ingesta diaria de alimentos, ya que una vez que se les instala este dispositivo tienen sensación de saciedad precoz y de plenitud gástrica (estómago lleno), por lo que se disminuye la ansiedad provocada por la falta de comida.
En este contexto, el doctor López-Nava afirmó que el paciente se siente más animado para dejar de fumar. "Hay que tener en cuenta que el 60% de los fumadores gana peso al dejar de fumar. Mientras somos adictos a la nicotina --añadió--, ésta quema aproximadamente unas 300 calorías, sin hacer el más mínimo esfuerzo, debido a que aumenta la velocidad del metabolismo basal y además controla el apetito-ansiedad".
Los efectos sistémicos de la nicotina, que aceleran el metabolismo basal, son los responsables, al desaparecer ésta, de un 30% de la ganancia de peso, y el 70% restante se debe a un aumento de las calorías ingeridas. De hecho existen estudios que han demostrado que el ex fumador aumenta en 300 kilocalorías/día su dieta durante los meses posteriores al abandono debido a factores psicológicos relacionados con la ansiedad del síndrome de abstinencia, y a factores como la mejoría sensitiva del olfato y gusto por la comida.
"Por tanto --dijo este especialista-- para limitar esa mayor ingesta en el periodo de abstinencia a la nicotina, el balón intragástrico va a constituir una importante ayuda a nuestros pacientes obesos, ya que por un lado restringe la capacidad de llenado gástrico y, por otro, disminuye el apetito al producir sensación de saciedad precoz y de estómago lleno". |
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